La Conquista de Chile y las Guerras de la Araucanía

Escrito por wilychile 23-03-2009 en General. Comentarios (8)

Hola; reproduzco a continuación unas páginas de Hernán San Martín en el libro "Los Araucanos" colección Nosotros los chilenos, Editorial Quimantú, año 1973...http://wilychile.blogdiario.com/img/araucanos.jpg

 

La Conquista de Chile y las Guerras de la Araucanía

 

   Como en toda América, el objetivo básico de la conquista de Chile por los españoles fue la explotación de los lavaderos y yacimientos de oro y minas de plata, utilizando la mano de obra indígena; secundariamente, la explotación de las tierras agrícolas. La gran atracción para Almagro y Pedro de Valdivia fue la explotación de los lavaderos de oro que tenían fama de ser muy ricos. Los había a lo largo de todo el país, particularmente ricos desde Illapel hasta Osorno. Vicuña Mackenna, en su libro La Edad del Oro en Chile, entrega una abundante información sobre la producción de oro desde la Conquista hasta la República. Dice que, a nivel del siglo XVII, Chile era el país más productor de oro de la tierra.

   Pero en Chile sucedió algo inusitado para los españoles: encontraron una resistencia mayor que en los grupos indígenas del norte (por razones de estructura social y económica). Mientras Cortés en México, dominó con relativa facilidad a los aztecas y Pizarro hacía lo mismo con los incas en el Perú, Almagro y Valdivia hallaron tenaz resistencia en los nativos chilenos, la cual fue en aumento en tal forma que, en el caso de los araucanos, se convirtió en una de las guerras más largas de la historia universal (trescientos años). Además, es posible que las guerras de la Araucanía costaran a España, en vidas perdidas y en dinero invertido, más que toda la conquista de América.

   La prolongada y tenaz resistencia de los araucanos se debió no sólo a la astucia militar que desarrollaron y a la inteligencia de sus grandes "toquis", sino sobre todo al apoyo activo y solidario de toda la población mapuche. En un momento determinado la resistencia de los araucanos se transformó en una "guerra patria", en una guerra popular para defender el "mapu", es decir, la tierra ancestral de los indígenas, lo más sagrado para un pueblo tribal y campesino como era el araucano. La tierra era comunal, no era propiedad privada de nadie en particular. Pertenecía a la tribu. Por esto todas las tribus se unieron en alguna forma en la lucha contra los usurpadores.

   Precisamente la propiedad privada de la tierra en Chile se genera, a través de la guerra de la Araucanía, en la usurpación violenta de las tierras que eran de los indígenas.

   La guerra se extendió a los picunches y huilliches (mapuches del norte y sur de la Araucanía) cuando estos grupos fueron llevados a trabajar las minas y las tierras conquistadas por los españoles. Entonces fue una guerra total, social, del centro-sur de Chile.

   En realidad las primeras resistencias las tuvieron los españoles en la zona de Santiago, cuando Michimalonco se alzó contra ellos y destruyó Santiago y, luego, La Serena.

   Dominada la zona de Santiago, los españoles siguieron hacia el sur y se enfrentaron con los araucanos al pasar la frontera del Bío-Bío.

   Es evidente que la guerra de la Araucanía no fue una guerra convencional. Fue irregular, fueron muchas guerras sostenidas durante tres siglos.

   Al principio los araucanos opusieron cantidad a la táctica. La proporción era de cien guerreros araucanos por uno español; pero ya en el siglo XVII esta proporción era de dos por uno. Los araucanos habían aprendido mucho.

   En 1558 los araucanos ya sabían utilizar las armas de fuego: contra García Hurtado de Mendoza usaron arcabuces y cañones capturados a los españoles. Los levantamientos de 1598 y 1655 demuestran el cambio: de guerra tribal se había transformado en guerra social con participación de la masa araucana.

   Pero antes, en los últimos tiempos iniciales de Lautaro y Caupolicán, cuando Valdivia y Villagra fueron derrotados (en Tucapel, Valdivia perdió la batalla y la vida: 1554), ya los araucanos frenaban y vencían a los españoles usando sus propios recursos:

 

Lautaro era una flecha delgada,

elástico y azul fue nuestro padre...

                                       (NERUDA)

 

   Todavía en ese tiempo los araucanos atacaban de frente y en grandes masas, en tropel. Eran diezmados por los arcabuces. Pero en pocos años (en unos cinco años de lucha) aprendieron o desarrollaron una nueva táctica: la guerrilla móvil, el ataque sorpresivo. El terreno de la Araucanía era propicio para este tipo de acciones.

   Al comienzo, la guerra se desarrolló en la zona oriental de la cordillera de Nahuelbuta, entre el Toltén y el Itata. Más tarde se extendió desde Osorno a Chillán, y sólo una vez estuvo cerca de Santiago, cuando Lautaro avanzó hasta el río Mataquito, para encontrar la muerte en el sitio que hoy llaman la Huerta del Mataquito.

   Militarmente la guerra de la Araucanía fue una mezcla de guerra móvil combinada con una permanente "guerra de guerrillas". Éstas estaban al servicio de la primera, de las grandes masas de mapuches que atacaban por sorpresa y se desplazaban a largas distancias. A lo largo de su experiencia militar los araucanos introdujeron tácticas nuevas e inventaron armas más eficaces que la flecha y la lanza. Así aparecieron la macana y la maza, el escudo, las lanzas con punta de acero, el lazo, las señales con fuego o con ramas de árboles, una diferente forma de lanzar los escuadrones al ataque:

 

¿Quien les mostró a formar los escuadrones,

representar en orden la batalla,

levantar caballeros y bastiones,

hacer defensas, fosos y murallas,

trincheras, nuevos reparos, invenciones,

y cuanto en uso militar se halla,

que todo es un bastante y claro indicio

del valor de esta gente y ejercicio?

(ERCILLA)

 http://wilychile.blogdiario.com/img/caballo.jpg

   Un hecho interesante que no sucedió con otros nativos americanos: los araucanos perdieron rápidamente el temor al caballo, a las armas de fuego y a las armaduras. Pero los araucanos no copiaron las tácticas de los españoles; lo único que aprendieron de ellos fue a usar el caballo y las armas de fuego. Pero la táctica móvil, la guerrilla y las formas de atacar aprovechando el terreno accidentado del sur fueron obra de su propia experiencia. La victoria de Curalaba, en 1598, precipitó la guerra total que se venía preparando desde los tiempos de Lautaro. Curalaba marca el primer punto culminante de la guerra araucana. El segundo fue el levantamiento de 1655, dirigido por el Meztizo Alejo, cuando ya la lucha era una guerra social de todos los mapuches.